domingo, 26 de mayo de 2013

Naim Suleymanoglu: Semblanza de su vida (Parte I)

Naim Süleymanoğlu a los 14 años.

El máximo ícono de la historia de la halterofilia mundial medía 1,50 m. Naim Süleymanoğlu, cuyo singular apellido quizás no despierte inquietudes admirables, es el héroe nacional de Turquía. 

Desde muy pequeño Süleymanoğlu rompió las leyes de la gravedad. Pesaba 24 kilos y ya levantaba el triple de su peso. A los nueve su vida dio un giro de 180 grados al tener como objetivo ser un levantador de pesas. 

Su vertiginosa trayectoria empezó a cobrar fuerza a sus quince años, cuando quebró los récords mundiales de su categoría.

El ímpetu por manejar una excelente capacidad física en los brazos y agilidad en los movimientos de pierna lo señalaron como un deportista con una envidiable y prometedora carrera que, lamentablemente, no lo pudo cristalizar en los Juegos Olímpicos de los Ángeles 1984, debido a discrepancias políticas coyunturales de la época, en la que se prohibió su participación bajo su nacionalidad búlgara.

Exiliado de su natal Bulgaria por tener vínculos con la minoría turca bajo el régimen del búlgaro Yitkov, Naim se alió con el país de sus ancestros tras una percusión política que culminó con el pago de un millón de dólares para la liberación de sus padres y su independencia de poder ejercer libremente los colores del ex Imperio Otomano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario